| “Haced Vos, Señora, que alcancemos lo que a Dios pedimos; y cuando algún servicio os ofreciéremos, recibidlo de buena gana; dadnos lo que os rogamos; excusad lo que tememos, porque después de Dios Vos sois esperanza única de los pecadores, y por Vos esperamos el perdón de nuestros pecados y el favor para todo bien, y en Vos está la esperanza de los galardones que en el Cielo esperamos.
¡Oh Madre santa y santísima! Socorred, Señora, a los miserables, confortad a los flacos de corazón, consolad y regalad a los llorosos, orad por el pueblo, interceded por el devoto linaje de las mujeres. Todos, Señora, chicos y grandes, que celebraren vuestra santísima festividad, y de Vos se acordaren y de corazón os llamaren, sientan vuestro socorro y alivio , alcanzando lo que os pidieren.
¡Oh bendita, que hallaste gracia, engendradora de la vida, Madre de la salud!, humildemente te suplicamos que por ti nos reciba el que por ti fue dado a nosotros. Excuse tu santidad e integridad acerca de Él las culpas de nuestra corrupción; y tu humildad, agradable a Dios, nos alcance perdón de nuestra soberbia; tu copiosa caridad cobije la muchedumbre de nuestros pecados, y tu gloriosa fecundidad nos haga a nosotros fecundos de merecimientos. Señora nuestra, medianera nuestra, reconcílianos con tu Hijo bendito, alcánzanos de Él gracia para que, salidos de este destierro, nos lleve donde gocemos de su santísima gloria.”

